domingo, 26 de septiembre de 2010

Resto de China

Este es el post que más pereza me está dando hacer, y eso es decir mucho. Voy a resumir bastante la cosa porque ahora que estamos en Tailandia tomando el sol y apurando los últimos días de vacaciones (estos últimos días si que lo están siendo) no me apetece estar relatando historias de chinos.
La cosa se quedó en Pekín, la capital del gigante asiático. Para el que no haya estado allí, Pekín es una ciudad muy interesante, y para el que haya estado también, digo yo. Nosotros hemos visitado casi todos los sitios “obligados de visitar”, sólo nos perdimos el Palacio de Verano, que no nos dio tiempo.
Empezamos por la Ciudad Perdida. Este sitio es un conjunto de palacios donde unos cuantos emperadores vivieron (uno detrás de otro claro está) y murieron. El sitio está muy majo, y lo único malo es que es tan grande que acabas hasta el ojete de ver palacios.
Justo enfrente de la ciudad perdida está la plaza de Tiananmen. Aquí es donde hubo una revuelta estudiantil y el gobierno comunista finalizó con bastante violencia. La plaza en si es más fea que todas las cosas, de hecho es la plaza pública más grande del mundo, pero lo único que hay es cemento por todos los lados.
Ese mismo día por la tarde fuimos a ver la Zona Olímpica. El estadio “El Nido” y el Cubo de Agua. Muy bonita en general toda la zona, un montón de chinos por todos lados.
El siguiente monumento fue el Templo del Cielo. Impresionante, es otro conjunto de palacios, pero esta vez bastante menor, pero mucho más bonito que cualquiera de Beijing a mi entender. Es donde los emperadores hacían sacrificios en honor a los dioses del cielo.
Al día siguiente fuimos a ver el Templo del Dalai. Este templo es el templo Budista más grande de china exceptuando el Tíbet. Esta majo, pero tampoco impresiona demasiado, lo único más destacable es ver como los creyentes hacen las ofrendas a cada una de las imágenes de Buda o de alguno de sus discípulos.
Como nos pillaba cerca ese mismo día decidimos ir a ver el Templo de Confucio. Este sitio antiguamente era una escuela dónde enseñaba Confucio. Nos enteramos de más cosas en la tienda de souvenirs que en las estancias del sitio.
Además de ver todos estos sitios, por las tardes noches nos hemos visto casi toda la segunda temporada de Pelotas (serie que os recomendamos ferviertemente), hemos quedado con nuestras amigas españolas que conocimos en Indonesia (Nieves y Livia), hemos ido a los mercados de copias, mercado de antigüedades, etc.

Ahora os dejo con Rosa que os explica Yangshuo

Yangshuo ha sido el lugar más bonito de China. Cuando llegas al pueblo no entiendes muy bien porque todo el mundo dice que es tan bonito. Porque sí es bonito donde está situado: rodeado de montañas con formas redondeadas. Pero es mega turístico. Tiendas y más tiendas, bares musicales, etc ., etc. Pero, cuando sales a los alrededores flipas en colores, nunca mejor dicho.
El primer día, nosotros fuimos en bici hasta unas cuevas que hay. No podría explicar con palabras aquel lugar tan mágico e increíble-ble. Para acceder a las cuevas, vas en una barquita. Tienes que agachar la cabeza en un momento, justo antes de entrar. Pasas de la luz solar a la semioscuridad de la cueva, ya que hay luz artificial dentro.
Entonces, empiezas a descubrir flores con purpurina (efecto causado por el agua que cae de arriba y forman una especie de rocas en forma de flores gigantes), estalactitas y estalagmitas y el río que está siempre presente dentro, con mayor o menor caudal.
Luego, hay caminitos por toda la cueva, que te llevan a las piscinas naturales que se han formado: una de barro, otra de agua fría y otra de agua caliente. Esta última, tiene también como bañeras naturales individuales. Es una gozada bañarse en este sitio tan especial.
Lástima que yo ese día tenía infección de orina mega bestia, y todo el rato tenía ganas de mear y lo pasé un poco mal. Sobre todo, a la vuelta. No veía el momento de llegar. Joder, hermano!! (Como dirían los niños mutantes de Cálico).
Al día siguiente por la noche, fuimos a ver un espectáculo de luces que hacen al aire libre. Vaya maravilla! Es del mismo creador que la inauguración de los Juegos olímpicos de Pekín del 2008. El show se hace en un decorado natural precioso, dentro del río y rodeado de esas montañas increíbles. Eso ya es fantástico. Pero si además participan 600 artistas y el show es como estar dentro de un mundo de hadas, y juegan con los efectos de la luz, los colores, la música… Pues imaginaros que pasada. Yo creo, que es el mejor espectáculo que he visto en mi vida. Además, la duración me pareció la perfecta: 1 hora. Tuvimos mucha suerte, porque no nos llovió, como parecía que iba a ocurrir al principio. Hasta te regalan chubasqueros de bolsa de plástico, con la entrada. Fue muy emocionante estar ahí.
Por la mañana, fuimos en barca de bambú, recorriendo un tramo del río envueltos de unos paisajes espectaculares. Las montañas son tipo las que salían en “Bola del Drac”, con diferentes formas y esponjosas por la vegetación que hay.
En el paseo en barco disfrutamos mucho, viendo también a los búfalos bañándose en el río y a los cormoranes (son unos pájaros que utilizan los pescadores para capturar a los peces, vamos que le roban el pescao a los pájaros). Todo rodeado por una neblina, que hacía más encantador el paisaje.
Sin duda, la estancia en Yanshuo, ha sido de las más bonitas y donde más hemos disfrutado. La comida estaba genial y muy barata. Encontramos un sitio local, que costaba 10 yuanes (1€) un plato de verduras y carnes a elegir hechas al wok, y acompañadas por arroz. Muy rico, la verdad. Y los batidos de fruta buenísimo y baratísimos. Mejor que en Tailandia, que ya es decir. Porque aquí no le ponen hielo y es sólo la pura fruta. Un vaso de 700 cc. Por 0,80€!!! Esto lo voy a echar de menos cuando vuelva a España, porque son tan caros los zumos naturales. Menos mal que todavía podremos disfrutar de unos cuantos “Bananas shakes” y otros batidos, todavía.

Muacks.

Yangshuo

jueves, 16 de septiembre de 2010

Fotos de China

Ahora que ya estamos en Tailandia de nuevo, hemos podido subir las fotos de China, este post solo será para colgar las fotos.

Os avanzamos que haremos un post más de China y ese será el último, los últimos días en Tailandia os lo contaremos en persona en bcn.

Jing Hong


Yuangyang


Dali


Lijiang


Chengdu


Taiyuan


Beijing


Datong

domingo, 12 de septiembre de 2010

Sichuán y Taiyuán

Otra vez que se nos acumula la faena. Hace ya bastante que escribimos el anterior post y, claro está, nos han pasado un montón de cosas y hemos visto un montón de sitios nuevos.
Os dejamos de camino de Chengdú, la capital de Sichuán, desde Lijiang tuvimos que coger un autobús que tardó unas 9 horas, hacer noche en un pueblo-ciudad perdido de la mano de Dios porque no había billetes para esa misma tarde y al día siguiente coger un tren nocturno para llegar a la ciudad. Aquí o compras los billetes con tres o cuatro días de antelación, o los billetes cama se agotan enseguida. Así que nos tocaría pasar 14 horas en asiento duro.
Lo que nos pasó en esta ciudad fue muy guay, unos chicos nos preguntaron si necesitábamos ayuda, nosotros le dijimos que no, que no hacía falta, pero ellos insistieron y nos acompañaron a buscar hotel para dormir esa noche. Después de visitar varios, elegimos uno no muy malo y ellos se fueron no sin antes decirnos que como nuestro tren salía a las tres de la tarde ellos estarían a las dos en punto para ayudarnos a coger el tren y que no tuviéramos ningún problema. Nosotros le decíamos que no hacía falta, pero ellos quisieron y así, al día siguiente, allí estaba la chica (el chico no pudo venir) con su hermana y otra amiga. Como la gente que no tiene billete no puede acceder a los andenes, incluso nos dijo que iba a comprar un billete para acompañarnos hasta el vagón. Ahí ya le dijimos que no rotundamente y ella acepto, no sin antes encontrarse con una amiga que iba a ir en el mismo tren y a la que le dijo que nos ayudara a encontrar el asiento.
No os podéis imaginar cómo son los vagones de asiento duro en China. Cuando nos subimos al tren, pues iba medio vacío y entonces la peña se sentaba o tumbaba donde le salía de las pelotas, unos empezaron a jugar a las cartas nada más subirse al tren y no pararon hasta que llegamos a las 5 de la madrugada, toda la noche pegando gritos, bebiendo, fumando como carreteros, el resto simplemente se sentaban en otros asientos que no fueran los suyos y se ponían a comer pipas y a tirarlas al suelo. A medida que el tren iba parando, la gente iba subiendo al tren y reclamando su asiento. A las 9 de la noche más o menos era la última parada, así que lo que pasó es que el tren se llenó a tope, pero cuando digo a tope es que aquí cuando los billetes de ir sentado se acaban, empiezan a vender billetes para ir de pie, o sentao en el suelo, o en el wáter, o en un asiento de dos hacer tres o en uno de tres hacer cuatro. Íbamos como sardinillas en lata y nos quedaban unas 7 horas por delante. Menuda nochecita pasamos!!!
En Chengdú cambiamos de planes y decidimos ir a visitar a nuestro amigo Rubén que vive en Pekín, él tenía que ir a Taiyuan a trabajar, así que decidimos viajar hasta Taiyuan y pasar con él y su novia el fin de semana. Teníamos que volar el jueves, así que no nos dio mucho tiempo a visitar la zona del Sichuán, lo único que vimos fue la reserva de osos Panda Gigante más grande de China y por lo tanto del mundo. La excursión fue muy maja y estuvimos entretenidos una mañana entera, vimos un montón de osos Panda Gigantes y además conocimos a una pareja de vascos.
El vuelo fue de puta madre, de hecho, si os acordáis de los anteriores posts, os habréis dado cuenta de que no cogíamos un vuelo desde Singapur-Phuket. No sé cuantos quilómetros hay, y no tengo internet ahora para mirarlo, pero yo creo que más de 4000km todo en autobús y muy pocos trenes. El fin de semana entero estaba organizado por Rubén, así que no nos tuvimos que preocupar de nada, de hecho hasta nos vino a buscar un chofer al aeropuerto.
Resumiendo, en ese fin de semana vimos una montaña sagrada con un templo en un cerro con 1080 escalones, un templo colgante (como las casas colgantes de Cuenca pero en China), y al día siguiente vimos unas cuevas espectaculares con unas tallas de imágenes budistas súper antiguas.
Después del finde, él se tenía que volver a Taiyuán a seguir trabajando toda la semana y nosotros nos fuimos a Beijing a su casa a hacer turisteo, pero eso ya lo dejo para otro post.