Antes que nada quiero decir que nuestra última noche en Laos fue genial, habíamos conocido a una pareja de vascos que están viajando por largo tiempo (más que nosotros) y a unos ingleses muy majos que se hospedaban en nuestro Guest House y el último día también apareció un chico de Cadiz que era profe de primaria.
Cenamos juntos esa noche y nos lo pasamos genial, hubo un buen rollo generalizado y las cervecitas animaron la velada. Lo único malo es que nosotros y los ingleses cogíamos autobuses temprano y no se alargó mucho la historia.
A la mañana siguiente nos fuimos en otobús hacia la frontera con china y ya ahí te das cuenta de que estás entrando en otro mundo diferente. En el lado de Laos había una casucha donde te sellaban los pasaportes (esta vez sin la comisión ilegal de la frontera con Cambodia) y en el lado de China había un grupo de edificios súper nuevos, con un montón de policías y funcionarios controlando que todo fuera bien. Antes de llegar a la zona de los pasaportes, un grupo del ejercito nos hizo bajar a todos y revisaron nuestras maletas a conciencia, a nosotros nos tocó un militar que hablaba inglés y fue muy majo con nosotros, dándonos la bienvenida a su país y todo.Una vez arreglados todos los formalismos nos fuimos hacía la primera ciudad grande de la provincia del Yunnan, Jing Hong. Tardamos unas 3 horas más o menos por una carretera muy maja.
La ciudad en sí no es gran cosa, pero tiene unos alrededores muy bonitos, lleno de montañas verdes (no sé cuántas veces habré dicho esto mismo de otros lados). Aquí queríamos hacer un treking por la selva, pero las condiciones climáticas no acompañaban mucho así que nos conformamos con ir a una población no muy lejana dónde está el jardín botánico más grande de china.
En el jardín estuvimos unas 4 horas pateando y no nos lo acabamos todo, pero acabamos hasta el ojete de andar y de tanto verde. La verdad es que lo tienen muy bien cuidado y es muy chulo, y además está en una isla de un afluente del rio Mekong.
La tarde de antes conocimos a tres catalanes que viajaban por china de vacaciones, uno de ellos había vivido durante tres años en Beijing y era profe de chino en la universidad así que el tío controlaba mogollón. Con ellos nos fuimos a cenar y estuvo súper bien.
No teníamos muy claro nuestro próximo destino así que fuimos a la estación de autobuses (en esta arte de china no hay tren porque es muy montañosa) a preguntar y nos dijeron que a la ciudad A no se podía ir directo porque la carretera estaba cortada y que había que ir primero a B y de ahí ir hasta A. A la ciudad B se tarda unas 15 horas y que al destino C se llega haciendo escala en la ciudad D y luego otra en E. A la ciudad D se tardan unas 8 horas y de D a E unas 4 horas y de E a C otras 4 horas más. Supongo que os ha quedado claro a todos, ¿no?
Al final nos decantamos por ir al destino C (Terrazas de Arrozales de Yuangyan) por ser viajes más cortos en autobús y además porque en la guía pone que la visita merece mucho la pena. Como os he explicado antes, para ir a Yuangyan, no hay autobuses directos sino que hay que ir hasta Jiengchen, hacer noche allí, a la mañana siguiente ir hasta Luchún y coger otro autobús hasta Yuangyuan.
Ya el primer viaje fue un desastre, a medio camino un agujero en la carretera nos dejó una media hora parados, a los veinte minutos de continuar la marcha, un camión frenó de golpe en una curva y a nuestro chofer no le dio tiempo a frenar y nos chocamos contra el camión. La cosa no fue grave (roto el cristal delantero y un poco hundido el morrete ) pero nos tiramos una hora ahí parados. Al cabo del rato nos para el ejército y nos hizo un registro de nuestras cosas, no duró mucho pero la cosa va sumando. Al cabo de otro rato nos cruzamos con otro autobús y los chóferes se pusieron a hablar y al final decidieron hacer intercambio de pasajeros y así el nuestro volver al destino, pues resulta que el otro autobús era más pequeño y la gente empezó a coger buenos sitios y menos mal que la Rosa estuvo atenta y pudo pillar dos del final para poder estirar las piernas. Aún así mirad las fotos porque íbamos de paquetes hasta arriba. Y como remate del tomate, los últimos 100km más o menos fue por una carretera en obras, pero cuando digo en obras me refiero a que han quitado el asfalto e íbamos por barro todo el rato, a veces patinando, a veces con baches de la muerte con gente trabajando en los lados, camiones sin parar, maquinaría pesada… Total que llegamos de noche a nuestro destino, unas 12 horas por caminos de mierda, súper cansados y todo para hacer escala y al día siguiente seguir la ruta.
El autobús siguiente salía a las 6:40 de la mañana, pero nos lo dijeron mal en el hostal y nos fuimos a las estación a las 6 menos cuarto. El viaje tenía que durar unas 4 horas o 4 y media como mucho, MENTIRA, 6 horas, esta vez sin incidentes y encima en unos buenos asientos, pero lo que hizo que perdiéramos nuestro siguiente autobús así que hemos tenido que hacer noche en una ciudad pequeña de montaña, que es desde dónde os estoy escribiendo. Aquí no suele haber turistas así que ayer cuando fuimos a dar un paseo la gente flipaba un poco con nosotros. Es una ciudad tranquila y con unos alrededores increíbles (otra vez) así que tampoco ha estado mal hacer la escala esta, además que la Rosa tenía las piernas cansadas de tanto viaje así que un día entero sin viajar no lo irá mal.
Bueno, aquí os dejo, esperando a las 12:30 que sale nuestro autobús hacia Yuangyan.
Esta bien el blog y esta bien que escribais aqui todas las aventurillas de vuestro viaje.
ResponderEliminarespero que os vaya bien vuestro largo recorrido.
un beso a los dos y os quiero.
Daviddj
Yo no sé cómo es que aún no os ha quedado claro, no cojáis autobuses ni vehículos en general que tengan ruedas, coged burros o cochinos que os lleven a los destinos por senderos tortuosos flanqueando barrancos...sería menos peligroso. Qué impacto visual tiene que ser el cambio entre un destino y otro ¿no?
ResponderEliminarBueno, ya subiréis las fotos.
¡¡¡Un abrazaco chicos!!!
Cuantas aventurillas... son la salsa del viaje.
ResponderEliminarBesos mil.
por lo visto habrá crónicas chinas sin censura, buena noticia! con tanto control militar de maletas, mejor no me traigáis una bolsa de opio y nada de mangarse un oso panda bebé eh!!
ResponderEliminarun beso molt fort!!